domingo, 23 de octubre de 2011

Paca, 60 años atendida en el Cottolengo

20111018 Reportaje Cottolengo del Padre Alegre
de Valencia.    (Foto: AVAN/ Alberto Saiz)
Llegó con 7 años al quedar sin hogar y sufre retraso mental 

La “decana” del Cottolengo de Valencia es una discapacitada mental, acogida desde 1952, y feliz con “mi familia” de religiosas

VALENCIA, 21 OCT. (AVAN).- La “decana” de las mujeres acogidas en el Cottolengo del Padre Alegre de Valencia es una mujer con discapacidad mental que permanece acogida en el centro desde 1952, cuando, con siete años de edad, quedó sin hogar.

Hoy afirma sentirse “feliz” en este centro atendido por las religiosas de la congregación Servidoras de Jesús a las que llama “mi familia”, según un reportaje que publica en su número el semanario PARAULA.

Paca es la mujer que más tiempo lleva interna en el Cottolengo, al que se refiere como “mi casa”, a donde llegó cuando el centro se encontraba todavía en su antiguo emplazamiento, en la calle Baja, del barrio valenciano de El Carmen, y allí sufrió la riada que asoló Valencia en 1957. En el reportaje de PARAULA recuerda cómo ayudó a subir todas las camas y cunas de las niñas más incapacitadas al primer piso porque el agua inundaba la planta baja. También relata cómo “las hermanas se pusieron a rezar, ya que pensaban que el nivel del agua les alcanzaría y no podrían salir”.

Tras la riada, el centro quedó inutilizado y en 1958 se trasladaron al actual edificio situado en la calle Vicente Zaragoza, 87 de Valencia. Paca, retiene en su cabeza que a su llegada al nuevo centro todo eran campos a su alrededor y afirma “yo ayudé al sacerdote a plantar las flores”. Asimismo, 20111018 Reportaje Cottolengo del Padre Alegre
de Valencia.    (Foto: AVAN/ Alberto Saiz)
durante muchos años estuvo por las noches ayudando a las hermanas que se quedaban de guardia nocturna.

Carta al Arzobispo y anécdota con don Agustín

Después de participar en la peregrinación a Lourdes organizada por la Hospitalidad Valenciana el pasado mes de julio, Paca le envió una carta al arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, en la que le explicaba que le “gustó mucho la homilía” que le había escuchado allí y le preguntaba si era valenciano. Paca dictó la carta a una de las voluntarias que acuden al Cottolengo ya que ella no sabe leer ni escribir.

Las religiosas ignoraban la existencia del escrito hasta que el Arzobispo les dijo que quería saludar alguien que le había enviado una carta desde el Cottolengo. Paca aclaró entonces que había sido ella y afirma que “ahora también tengo que invitarle a Don Carlos a que venga a Lourdes otra vez”.

Asimismo, cuando el cardenal Agustín García-Gasco visitó el centro Paca empezó a contarle que su “Padre” tenía muchos campos de naranjas. El anterior arzobispo de Valencia les dijo, sorprendido, a las religiosas que pensaba que ellas sólo acogían a mujeres y niñas en situación de pobreza y ellas le respondieron que cuando se refería a su “Padre” quería decir a Dios.

Igualmente, Paca, cuando se refiere a Jesucristo lo llama como “el Esposo” de las religiosas. Así, una de ellas comenta que “en ocasiones nos dice que tenemos que ir a la iglesia porque nuestro Esposo nos está esperando”.

Paca se encarga de la lavandería del Cottolengo

Al igual que todas las demás acogidas, Paca se levanta a las 7.15 horas y se prepara para desayunar. A las 8.30 horas acude a la capilla del centro para participar en la Eucaristía que se celebra para todas aquellas que deseen asistir.

Tras20111018 Reportaje Cottolengo del Padre Alegre
de Valencia.    (Foto: AVAN/ Alberto Saiz)
la misa, todas las acogidas participan en las clases de terapia ocupacional o rehabilitación y algunas mañanas los médicos acuden a visitar al centro a las residentes. Al término de las diferentes clases cada una de las acogidas se dirige a sus tareas asignadas, si pueden realizarlas, hasta la hora de la comida. Así, Paca se encarga de ayudar en la lavandería tendiendo y recogiendo la ropa.

Después de comer, las acogidas disfrutan de un tiempo de descanso hasta el inicio, a las 15.30 horas, de las clases y talleres. Al finalizar, se distribuye la cena y a las 22 horas de la noche comienza el descanso nocturno.

 

fotografías de Paca, (en la primera foto, en la lavandería) y de otras personas acogidas en el Cottolengo. FIRMA "PARAULA"

 

 

 

 

 

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